El freno de disco es un dispositivo cuya función es detener o reducir la
velocidad de rotación de una rueda. Hecho normalmente de
acero, está unido a la rueda o al eje. Para
detener la rueda dispone de unas pastillas que son presionadas mecánica o
hidráulicamente contra los laterales de los discos. La
fricción entre el disco y las pastillas
hace que la rueda se frene. Los frenos de disco son utilizados en automóviles,
motocicletas y algunas bicicletas.
Historia
Los experimentos con los frenos de disco comenzaron en
Inglaterra sobre
1890. El primer automóvil con frenos de
disco fue patentado por
Frederick William Lanchester en su
fábrica de
Birmingham en
1902, aunque tuvo que pasar medio siglo
para que esta innovación se utilizara ampliamente. Los primeros diseños de
frenos de disco modernos comenzaron en el Reino Unido sobre
1940 y
1950. Ofrecían mucho mejor rendimiento en
la frenada que los frenos de tambor: tenían mucha mejor resistencia al
sobrecalentamiento (fadding) y no perdían su eficacia al sumergirlos en
agua, importante en los vehículos todo-terreno. Además son mucho más fiables que
los frenos de tambor debido a su simplicidad mecánica, tiene menos piezas y son
más sencillos de ajustar.
Inicialmente los frenos de disco fueron introducidos en los vehículos deportivos
que demandaban una mayor capacidad de frenada. Algunos estaban colocados dentro
del vehículo, junto al
diferencial, pero la inmensa mayoría de
los actuales se colocan dentro de las ruedas. Los posicionados dentro del
vehículo permiten disminuir la masa suspendida y el calor transmitido a las
ruedas, importante en la alta competición.
En la actualidad los frenos de disco han sido introducidos prácticamente en la
totalidad de los vehículos, si bien se siguen utilizando los frenos de tambor en
el eje trasero en las gamas bajas, como forma de reducir costes y simplificar el
funcionamiento del freno de mano. Dado que la mayoría del esfuerzo de frenada se
produce en el eje delantero, esta solución ofrece un compromiso razonable entre
coste y seguridad.
Mecanismo y componentes
Sistema de frenado de un sólo pistón.
El líquido de frenos circula por el circuito hidráulico hasta presionar el
pistón y empujar la pastilla contra el disco (azul). La presión contra el
disco hace que la pastilla se aleje del pistón, empujando la otra pastilla
contra el disco. El rozamiento entre las pastillas y el disco frena la
rueda.
Discos de freno
Freno de disco.
Existen diferentes tipos de discos de freno. Algunos son de acero macizo
mientras que otros están rayados en la superficie o tienen agujeros que los
atraviesan. Esto últimos, denominados discos ventilados, ayudan a disipar el
calor. Además, los agujeros ayudan a evacuar el agua de la superficie de
frenado. Las ranuras sirven para eliminar con más facilidad el residuo de las
pastillas. Algunos discos están perforados y rayados.
Mordazas (Calipers)
La mordaza es el soporte de las pastillas y los pistones de freno. Los pistones
están generalmente hechos de
acero aluminizado o cromado. Hay dos tipos
de mordazas: flotantes o fijas. Las fijas no se mueven, en relación al disco de
freno, y utilizan uno o más pares de pistones. De este modo, al accionarse,
presionan las pastillas a ambos lados del disco. En general son más complejas y
caras que las mordazas flotantes. Las mordazas flotantes, también denominadas
"mordazas deslizantes", se mueven en relación al disco; un piston a uno de los
lado empuja la pastilla hasta que esta hace contacto con la superficie del
disco, haciendo que la mordaza y con ella la pastilla de freno interior se
desplacen. De este modo la presión es aplicada a ambos lados del disco y se
logra la acción de frenado.
Las mordazas flotantes pueden fallar debido al enclavamieto de la mordaza. Esto
puede ocurrir por suciedad o corrosión, cuando el vehículo no es utilizado por
tiempos prolongados. Si esto sucede, la pastilla de freno de la mordaza hará
fricción con el disco aún cuando el freno no esté siendo utilizado, ocasionando
un desgaste acelerado de la pastilla y una reducción en el rendimiento del
combustible.
Pistones y cilindros
Los pistones cuentan con una fijación que va alrededor y sellos que impiden el
escape de la presión ejercida por el líquido de frenos, a través del cual son
accionados. La mordaza lleva un conducto por el cual entra el líquido de frenos
y eso hace que la mordaza empuje la pastilla contra el disco y, a la vez, que se
corra la mordaza para frenar con ambas y se logre uniformizar el frenado y el
desgaste.
Pastillas de freno
Las pastillas están diseñadas para producir una alta
fricción con el disco. Deben ser
reemplazadas regularmente, y muchas están equipadas con un
sensor que alerta al conductor cuando es
necesario hacerlo. Algunas tienen una pieza de metal que provoca que suene un
chirrido cuando están a punto de gastarse, mientras que otras llevan un material
que cierra un circuito eléctrico que hace que se ilumine un testigo en el cuadro
del conductor.
Hasta hace poco tiempo las pastillas contenían
amianto, que ha sido prohibido por
resultar cancerígeno. Por lo tanto, al trabajar con vehículos antiguos se debe
tener en cuenta que no se debe inhalar el polvo que pueda estar depositado en
las inmediaciones de los elementos de frenada. Actualemente las pastillas están
libres al 100% des este material, ya que fue catalogado como cancerígeno.
Daños en los discos de freno
Los discos se pueden sufrir diferentes daños: alabeado, rayado, rotura y
cristalización.
-Alabeado
El alabeado se produce por un sobrecalentamiento de la superficie de frenado que
provoca una deformación en el disco. Esto provoca vibraciones en la frenada y
una disminución en la potencia de frenado. El alabeado puede ser prevenido con
una conducción menos exigente con los frenos, aprovechando el freno motor con un
uso inteligente de la caja de cambios para reducir la carga del freno de
servicio. Pisar el freno continuamente provoca una gran cantidad de calor, por
lo que debe evitarse. para verificar se mide con micrómetro (el espesor) y con
un comparador de dial o carátula (para medir la deformación).
-Rotura
La rotura está en todos los tipos de discos, en los que pueden aparecer grietas
entre los agujeros (para los ventilados y super ventilados), y grietas en la
superficie de fricción que tiene el disco.
-Rayado
Es producido cuando las pastillas de freno no están bien instaladas o son de
material mas duro que el material proveniente de los discos, esto al frenar
provoca un rayado en el cual hace que el disco, en la superficie de fricción se
deforme. la solución para este problema es el rectificado de ambos discos.
-Cristalización
El disco se cristaliza cuando al momento de frenar, el material de fricción del
disco con las pastillas, generan una mayor temperatura (ejemplo, al frenar
desenganchado en la bajada de una cuesta), provocando que el disco se queme,
quedando de un color azulado. para este daño, hay que reemplazar el disco de
freno por uno nuevo.
Freno de tambor
El freno de tambor es un tipo de
freno en el que la
fricción se causa por un par de
zapatas o pastillas que presionan contra la superficie interior de un tambor
giratorio, el cual está conectado al eje o la rueda.
Los frenos de tambor modernos se inventaron en
1902 por
Louis Renault, aunque un tipo de freno
similar pero menos sofisticado ya se había usado por
Wilhelm Maybach un año antes. En los
primeros diseños las zapatas eran dirigidas mecánicamente; a mediados de los
años '30 se introdujo un sistema
hidráulico por medio de
aceite, si bien el sistema clásico se
siguió utilizando durante décadas en algunos modelos.
Las zapatas eran un elemento que había que ajustar regularmente hasta que en los
años
50's se introdujo un sistema de
autoadaptación que hacía innecesario el ajuste manual. En los años 60 y 70 se
empezaron a dejar de fabricar coches con frenos de tambor en el eje delantero.
En su lugar se fue introduciendo el
freno de disco y actualmente todos los
vehículos de gama media y alta los incorporan. Esto es debido a que los frenos
de tambor con zapatas internas tienen poca capacidad de disipar el calor
generado por la fricción, lo que hace que se sobrecalienten fácilmente. En esos
casos los materiales se vuelven más endebles y es necesario presionar con más
fuerza para obtener una frenada aceptable.
Actualmente los frenos de tambor se siguen utilizando en los vehículos de gama
baja debido a su menor coste sobre los frenos de disco.
Los Frenos de Disco y Tambor
Si
hacemos una revisión histórica veremos que antes de los años 60 la mayoría de
vehículos utilizaba frenos de Tambor en las cuatro ruedas, a finales de esa
década hubo un cambio importante, la incorporación de frenos de “Disco” para las
ruedas delanteras. ¿Qué propició este cambio?, pues simplemente la eficiencia de
este tipo de frenos en cuanto a la reducción drástica del mantenimiento ya que
no necesita ajuste o “graduación” a diferencia de los sistemas de tambor de la
época. Otras ventajas también fueron asociadas al sistema, tales como su
simplicidad, control de temperatura, fácil mantenimiento, reducción de piezas y
costos.
Hoy en día vemos alguna tendencia a utilizar frenos de disco sobre las ruedas
traseras, sin embargo, muchos fabricantes aún se mantienen fieles a los frenos
de tambor traseros… a raíz de esto nace la interrogante: Si el sistema es más
eficiente… ¿por qué no es de uso común en todos los vehículos actuales? La
respuesta está en “la ley de inercia”, se debe a que mientras más rápido
necesitamos detener el vehículo más peso recae sobre las ruedas delanteras y
menos queda sobre las ruedas traseras!
Sí, este efecto es fácilmente demostrable en frenadas de Emergéncia donde
sentimos que el frente del vehículo “baja” mientras la parte trasera “sube”; así
se evidencia el movimiento centro de gravedad gracias a la inercia producida por
la deceleración de un cuerpo.
Gracias a este efecto podemos concluir que mientras más fuerte presionamos el
pedal de frenos más fuerza requerimos en la frenada de las ruedas delanteras
(60% a 90% de las fuerzas que detienen al vehículo se generan en las ruedas
delanteras). Para el caso de las ruedas traseras se requiere un control muy
exacto de la presión que llega a las mismas, de manera contraria las mismas se
trabarían con mucha facilidad deslizando sobre el pavimento y con alta
posibilidad de perder el control de la direccionabilidad del vehículo.
Para evitar el exceso de frenado de las ruedas traseras existen diferentes
mecanismos como válvulas reguladoras y/o compensadoras de presión que trabajan
bajo diferentes principios físicos dependiendo del diseño y fabricante. También
existen otros sistemas de control electrónico que buscan el mismo fin, tales
como los sistemas RABS y ABS (“Sistema Antibloqueo de Ruedas Traseras” y
“Sistema Antibloqueo de Ruedas” según sus acrónimos en inglés).
No es de mayor importancia si el vehículo posee frenos de Disco o Tambor en las
ruedas traseras. Todos los vehículos en la actualidad vienen muy bien calculados
para frenadas efectivas bajo diferentes condiciones, sin embargo, debe recordar
que situaciones como pavimento mojado, neumáticos lisos, repuestos no originales
y otras variables dificultan o disminuyen la eficiencia del frenado.
La necesidad de “el freno de estacionamiento” complica la simplicidad de los
diseños de frenos de discos traseros, los mismos requieren mayor cantidad de
elementos mecanizados, influyendo en costo. Quizás el mejor efecto logrado por
los sistemas de disco traseros en vehículos de uso común es más estético que
funcional, logrando transmitir una “sensación” de seguridad que puede ayudar a
definir al comprador sobre “el mejor producto”. Los discos traseros son más
justificados para los vehículos de verdadero “alto rendimiento” ya que brindan
una mejor disipación de calor, lo cual es conveniente en competición.
EL SISTEMA DE FRENOS
Cuando frenamos la reducción de velocidad se transforma básicamente en calor y éste es
absorbido por los frenos que son los que lo disipan.
Sin embargo a altas velocidades el sistema de frenos tiene un aliado: la resistencia
aerodinámica, que actúa directamente sobre la moto sin utilizar los neumáticos siendo por tanto aditiva a la deceleración que experimenta la moto.
Esta deceleración, en cualquier caso, depende fundamentalmente de la eficiencia del sistema de frenos y de la adherencia de los neumáticos.
La eficiencia del sistema de frenos se podría medir bajo los siguientes parámetros:
Potencia de la frenada.
Capacidad para disipar el calor.
Rapidez en alcanzar la temperatura óptima.
Respecto a la potencia de frenada indicar que la presión del sistema
hidráulico es la que determina una mayor o menor potencia, ten en cuenta que cuando oprimimos la maneta de freno es la bomba la que hace que el líquido de frenos actúe de mensajero de la fuerza ejercida sobre la maneta, este mensajero tiene un punto de entrega que son las pinzas y no llegará a ellas de forma óptima si no es por unos conductos que son los latiguillos.
Los latiguillos son una pieza realmente importante en nuestro sistema de frenos y las ventajas de tener unos buenos latiguillos respecto al coste de cambiarlos es enorme, merece la pena cambiar los de serie por otros de acero inoxidable cien por cien que te permiten mantener constante el caudal del líquido de frenos para lograr una buena potencia de frenada, algo que con los de serie no sucede porque se van abombando , con el tiempo y el uso, de manera que el ensanchamiento de la sección provoca una menor presión y por tanto las pinzas muerden los discos con menos fuerza y esto implica que frenas menos o lo que es lo mismo: necesitas más distancia para frenar.
En un circuito esto pasa factura en el tiempo por vuelta pero en carretera la factura te la pasan directamente a tí...
Por tanto en un sistema de frenos es aconsejable tener unos buenos latiguillos para que la presión del sistema
hidráulico sea óptima.
Cierto que el protagonismo se lo lleva la bomba de freno que es la que multiplica la fuerza que ejercemos en la maneta pero una bomba de freno sin unos buenos latiguillos es una bomba desaprovechada y si has cambiado la de serie axial por una radial tipo BREMO, AP etc. es tirar el dinero o en el mejor de los casos no maximizar tu inversión.
Desde luego lo ideal es la combinación de bomba radial con latiguillos de acero inoxidable cien por cien para lograr una óptima presión del sistema
hidráulico.
El segundo aspecto está relacionado con la capacidad de disipar calor, en efecto, uno de los principales problemas del sistema de frenos es el calor que gana al ejercer su función de frenar y su necesidad de disiparlo.
En un principio los discos de tambor fueron los empleados, incluso en competición, pero los problemas que ocasionaban a altas temperaturas, que se alcanzaban rápidamente y no se conseguía bajarlas por una inadecuada refrigeración, han provocado su práctica extinción en favor de los frenos de disco.
Los discos de freno obtienen la refrigeración del aire que pasa por cada lado de la rueda y en los más modernos discos, los de tipo WAVE de GALFER, su especial diseño con pista de frenado estrecha y partes de distinto material unidas mediante fijaciones flotantes va encaminado a aumentar la disipación del calor.
En especial la naturaleza flotante es una precaución contra la distorsión provocada por la distribución desigual de las temperaturas.
El alcanzar la temperatura óptima de frenado es de capital
importancia, aquí juega un papel fundamental el conjunto pastillas-pinzas-discos.
Las pastillas están en continua evolución, desde las primitivas y peligrosas para la salud de amianto hasta las actuales sinterizadas de altas prestaciones.
En la actualidad las motos de altas prestaciones utilizan pastillas sinterizadas que tiene la ventaja de enfriarse rápidamente y acusan muy poco el fading.
También y para un uso más generalizado están las de cerámica más baratas y duraderas. Todas buscan el lograr lo antes posible la temperatura óptima de trabajo y mantenerse en ella el mayor tiempo posible.
Esto se logra fundamentalmente con un adecuado coeficiente de fricción entre pastillas y discos y un adecuado radio medio de trabajo de los discos.
En resumen para nosotros, los mortales, sin grandes
presupuestos para lograr unas frenadas óptimas es conveniente sustituir
algunas piezas de serie del sistema de frenos:
Yo empezaría cambiando los latiguillos de serie por
otros de acero inoxidable cien por cien sin combinaciones peligrosas
(corrosivas) de aluminio, luego instalaría una bomba radial para
finalmente instalar unos discos wave, por lo menos los delanteros.
Respecto a las pastillas de freno pondría unas sinterizadas pero evitaría las de espolvoreado de carbono ya que sueltan una sustancias corrosivas para las llantas que como no las limpies regularmente te puedes quedar sin ellas..
Las pastillas de frenos: Todo lo que hay que sabe sobre ellas!!
Creo que todos estamos de acuerdo acerca de la importancia que tienen...evidentemente unas pastillas en mal estado te impiden frenar bien...si están desgastadas además corres el riesgo de destrozar los discos...
La primera pregunta que nos asalta es ¿qué pastillas son las más adecuadas para mi moto? ¿las de serie o las más atractivas del mercado auxiliar?
Pues bien esta pregunta la responderéis vosotros mismos cuando leáis el articulo.
Lo que se pide básicamente a la pastilla es que presente un coeficiente de fricción adecuado y estable a cualquier rango de temperatura y presión, mantener un adecuado equilibrio entre abrasión y resistencia al desgaste, capacidad para
absorber vibraciones e irregularidades de la superficie con la que entra en contacto a cualquier temperatura y resistencia al choque y a la cizalladura.
Para lograr todo esto el fabricante hace pruebas y pruebas hasta alcanzar la fórmula más adecuada de acuerdo a sus criterios de calidad.
La mayoría de los fabricantes emplea en mayor o menor medida los siguientes compuestos:
Fibras
cargas minerales
componentes metálicos
modificadores de coeficiente de fricción
materiales orgánicos y abrasivos.
-Las fibras son el armazón de las pastillas de freno se encargan de ligar y aglutinar al resto de los elementos.
Pueden ser sintéticas o minerales. Las más frecuentes la fibra de aramida y la fibra de vidrio.
- Las cargas minerales aportarán resistencia a la abrasión, a la cortadura y a las altas temperaturas. Las más usuales la barita, talco, mica...
- Los componentes metálicos se añaden en forma de polvo o virutas para homogeneizar el coeficiente de fricción y la transferencia de calor a componentes del sistema. Ejemplos serían entre otros el cobre o el bronce.
- Los modificadores empleados en forma de polvo hacen variar el coeficiente de fricción normalmente a la baja dependiendo del rango de temperatura, siendo usados el grafito o la antracita entre otros.
-Los materiales orgánicos aglomeran el resto de los materiales. Cuando alcanzan la temperatura adecuada fluyen y ligan el resto de los elementos hasta que se polimerizan, y la pregunta de alguno será ¿y qué es eso de la polimerización? en nuestras pastillas es un proceso de unión de los distintos materiales por el calor. Ejemplo: las resinas fenálicas termoendurecibles.
- Los abrasivos incrementan el coeficiente de fricción y renuevan y limpian la superficie del disco.
Visto esto podemos pasar a clasificar las pastillas de freno.
Un primer grupo serían las orgánicas, que tienen un buen coeficiente de fricción en un uso moderado de los frenos, funcionan bien a bajas temperaturas y son silenciosas...pero ante un uso intenso no son tan buenas ya que se desgastan rápidamente, se fatigan, se oxidan y "caen".
Otro grupo sería el de las semimetálicas cuyos componentes metálicos, como he descrito anteriormente, en forma de polvo tienen la misión de estabilizar el coeficiente de fricción a altas temperaturas. Son unas buenas pastillas "todo uso" de calle incluso con un uso intenso.
Conforme aumentamos el componente metálico mejoran las propiedades a altas temperaturas pero generan más ruidos y menos efectividad con los frenos todavía fríos.
El tercer grupo de pastillas son las completamente metálicas a base de metal sinterizado.
Para un uso de calle estas pastillas están hechas con latón, bronce o cobre o una mezcla de éstos y si el uso es más intenso las pastillas deberían usar hierro e incluso se les puede añadir polvo de cerámica para alcanzar temperaturas mayores.
Producen un polvillo negro corrosivo así que te recomiendo limpiar las llantas y discos con frecuencia.
Estas pastillas exigen frenar muy fuerte para parar la moto.
Cuando hablamos de pastillas de carbono , que sería un cuarto grupo,que quede claro que no son esas pastillas de alta competición...,no que vá ,para nosotros los de "a pie",son pastillas semimetálicas sobre las que se ha pulverizado carbón para mejorar las características a alta y baja temperatura.
Estas pastillas son muy demandadas por usuarios de superdeportivas de calle que realizan o creen realizar un uso muy intenso y agresivo de los frenos... pero son caras, muy caras y además dejan un polvo negro, corrosivo y pegajoso sobre las llantas, y esto te
exige limpiarlas con mucha frecuencia
Además estas pastillas son auténticas devoradoras de discos...
Puedes adquirir las pastillas en la tienda o en el taller pero elije tú ,con el asesoramiento adecuado, lo que quieres poner a la moto en función de la conducción real que practicas.
Si te da lo mismo monta las de serie que serán, en algunos casos, más caras pero duran mucho más y si te decides por la industria auxiliar hay muchas marcas con mucho nombre e incluso muy buenas pero no por llevar lo más "molón racing" vas a frenar mejor y más tarde...eso lo haces tú no las pastillas.
Si después de todo esto crees que necesitas pastillas de "elite" por lo menos vigila la limpieza de discos y llantas porque de lo contrario te pueden salir muy caras...
Por último voy a comentar brevemente un problema que suele aparecer en nuestros frenos y más concretamente en las pastillas de frenos.
Me refiero a la "caída" o agotamiento y en definitiva pérdida de propiedades que sufren las pastillas.
Esto sucede normalmente entre pilotos en una carrera o "tanderos" racing de alto nivel... muy raro en carretera.
En un uso muy intenso el freno "cae" y pierde eficacia, esto ocurre normalmente de forma gradual y lo corregimos frenando antes pero a veces sucede de repente.
El decaimiento de las pastillas de freno se produce por varias razones.
El más normal es sobrepasar la temperatura óptima de trabajo donde el coeficiente de fricción es más alto, sobrepasada esta temperatura cae dicho coeficiente.
A temperaturas muy altas la resina orgánica empieza a desaparecer pudiendo derretirse los elementos metálicos. Incluso los materiales de fricción se vaporizan. Esto no sucede de repente en general pero se han dado casos en los que si y aquí si estaría el peligro.
Esto lo podemos observar precisamente viendo si la pastilla como consecuencia de los elementos derretidos presenta un color esmaltado.
Otra "caída" o pérdida de propiedades de las pastillas es la producida por la inconsciencia o ignorancia del piloto.
Muchos dan por aceptado que unas pastillas nuevas frenan perfectamente y que por lo tanto podemos ir "a saco" desde el principio...sin embargo esto no es así.
Las pastillas tienen una resinas plásticas termoendurecibles que
exigen un cierto y progresivo uso para que su comportamiento sea óptimo, explicaba como los materiales orgánicos aglutinaban a los demás para alcanzar la polimerización y que esto era a una determinada temperatura si esta no se alcanza se produce un efecto de "hidroplaneo" que aparece de repente provocando una pérdida de frenos que nos puede llevar a la tragedia.
Por lo tanto recién cambiadas las pastillas tenemos que extremar la precaución y evitar frenadas radicales.
La primera causa de fatiga se evita eligiendo correctamente el tipo de pastillas en función de la conducción que practiques y la segunda causa es extremar la precaución como he comentado un poco más arriba
FRENOS DE DISCO Y FRENOS DE TAMBOR
INTRODUCCIÓN:
Creo que si digo que no todas las motos llevan discos de freno alguno se quedaría sorprendido.
Es cierto que la mayoría de las motos actuales llevan discos de freno pero los más veteranos recordarán que esto no ha sido siempre así...es más, en la actualidad, todavía las hay con freno de tambor.
Vamos ahora a hacer un breve comentario sobre estos dos sistemas de freno.
FRENOS DE TAMBOR:
La mayoría de las motos actuales llevan discos de freno pero algunas todavía emplean freno de tambor en su parte posterior.
El freno de tambor es eso: un tambor, normalmente de hierro fundido, cuyo funcionamiento es el siguiente:
La presión del líquido de frenos hace que los pistones de los cilindros accionen las zapatas y las bandas de éstas entran en contacto con el tambor produciendo la fricción y frenando la rueda.
¿Qué ventajas tiene?
-La temperatura de trabajo es menor que en los frenos de disco.
-Están mejor protegidos de la suciedad exterior.
Entonces... ¿Cuáles son sus puntos débiles?
-La disipación del calor es menor que en el disco.
-El reglaje y cambio de material es más complicado.
Para que un freno de tambor sea bueno es necesario, entre otros elementos, tener un adecuado tamaño al uso que se le va a destinar, capacidad para soportar altas temperaturas y disipar rápidamente el calor.
FRENOS DE DISCO:
Los frenos de disco más utilizados son los de pinza que puede ser flotante o fija.
En la pinza flotante hay un cilindro y un pistón y el de pinza fija normalmente dos cilindros con sus pistones enfrentados.
El funcionamiento es sencillo: Si es de pinza flotante, el líquido de frenos a presión, proveniente de la bomba ,desplaza el pistón y éste aprieta la pastilla contra el disco;la fuerza de reacción desplaza la pinza para que la pastilla opuesta entre en contacto con el disco.
Si es de pinza fija son los pistones situados a ambos lados del disco los que al frenar se desplazan simultáneamente apretando las pastillas contra el disco.
¿Cuáles son sus ventajas?
-Respuesta casi inmediata.
-Disipación del calor por el aire que recibe directamente por ambos lados.
-La propia fuerza centrífuga de los discos al girar permiten "limpiarlos".
-Mantenimiento y ajuste sin problemas.
DISCOS VS TAMBOR:
Realmente pocas personas tienen idea del gran esfuerzo que tienen que realizar los frenos para detener nuestra moto cuando
va a gran velocidad.
Puse en el estudio de los latiguillos un ejemplo en el que el motor de la GSXR1000 necesitaba poco más de 10s para ponerse a 220km/h partiendo del reposo y que los frenos lograban pasar de 220km/h a 0km/h en poco más de 6s.
Esto significa que los frenos deben desarrollar una potencia muchísima mayor que el motor.
Esta energía por unidad de tiempo es transformada en calor y son los frenos los que
absorben dicho calor y lo disipan.
De ahí que una preocupación constante del fabricante sea la de lograr un sistema de frenos con la mayor capacidad posible de disipación del calor, amén de una alta resistencia a temperaturas elevadas.
En mi opinión los discos de freno permiten que el freno sea más eficaz.
La parte más caliente del sistema de frenos se localiza en donde el material de fricción (leer el artículo de las pastillas de freno) entra en contacto con los discos o el tambor.
Es imprescindible una buena refrigeración para mantener una eficaz frenada.
La refrigeración de los discos es inmediata por el aire que recibe directamente en su superficie, sin embargo, esto en el freno de tambor no sucede.
Tened en cuenta que es un tambor ,normalmente, de hierro fundido. Esto significa que en el interior del tambor la temperatura es altísima, y para que los frenos no pierdan eficacia ,el tambor debe disipar el calor rápidamente y soportar temperaturas excesivas...esto ya no es posible con las prestaciones de las actuales motocicletas da las gamas medias y altas.
Otro aspecto clave para determinar la eficacia del disco frente al tambor consiste en establecer una relación entre el peso de la moto y la superficie barrida por el freno, en el disco es mayor que en el tambor porque éste último sólo barre un lado, el de dentro.
Esta es precisamente otra preocupación del fabricante: lograr una mayor
área de barrido por kilogramo de moto.
ULTIMAS TENDENCIAS EN DISCOS:
Los frenos de tambor ,realmente, han quedado relegados a motos de bajas prestaciones y los fabricantes se han centrado en evolucionar los discos de frenos.
La última tendencia son discos de "flor" fabricados con acero inoxidable y carbono especialmente tratados.
Habréis observado que algunos discos presentan muchas ranuras y agujeros y tienen forma como de flor, con esto lo que se pretende es reducir la temperatura de trabajo, lograr una mayor disipación del calor, mayor limpieza al eliminar más
rápidamente las partículas de polvo que se acumulan entre el disco y la pastilla, menor tendencia a la deformación aparte de un menor peso y una estética atractiva.
De hecho estas son las variables con las que están trabajando los fabricantes.
Los discos de freno de última generación son una alternativa a los de serie pero realmente son un capricho...como siempre los podréis adquirir en las tiendas o por mediación del taller pero si los adquieres ten la certeza que el sistema de frenos se sentirá "aliviado" al poner estos discos,"sufre" menos y te lo "agradecerá".
ABS en las motos
Afortunadamente mucha de la tecnología desarrollada para el amplio mercado de los coches se esta trasladando
también a la motocicleta. Este es el caso del sistema de frenada ABS.
Básicamente lo que hace el ABS es evitar el bloqueo de las ruedas en cualquier situación, esto se traduce en términos de conducción a poder frenar con una confianza total.
No nos iremos al suelo porque alguna rueda se bloquee, ni en seco ni en mojado, ni siquiera con gravilla o en una apurada de frenada. La moto se mantendrá siempre en su trayectoria y se detendrá sin problemas. Cuando hemos estado en el INTA preparando un especial sobre homologación de motocicletas, en la pista de pruebas hay una zona donde se registra el comportamiento de un vehículo con ABS. Se trata de una pista que asemeja al hielo y en la que apenas hay adherencia, además se moja con agua para incrementar esta sensación, pues os aseguro que entre circular con un vehículo con ABS o sin el, hay una diferencia abismal.
Ante una emergencia nunca tendremos que preocuparnos por si presionamos la maneta o el pedal de freno mucho o poco. Simplemente presionamos a tope y el sistema trabajará para no hacernos caer y detenernos. Este es el ABS, un sistema que en conducción deportiva quizás tenga algunos puntos en su contra pero que en una conducción convencional su efectividad esta más que demostrada.
Conviene precisar como se debe actuar ante una frenada de emergencia con un antibloqueo de frenos instalado.
Al contrario que las motos que no tienen este dispositivo, en las que la frenada de emergencia sobre firme deslizante requiere una cierta habilidad del conductor, regulando la presión del freno para no bloquear las ruedas; con ABS el funcionamiento es más sencillo. No requiere ningún tipo de habilidad y sí que la presión ejercida sobre el freno sea continua y lo más fuerte posible. En pocas palabras, la frenada de emergencia con ABS es mejor hacerla presionando el freno con la máxima presión posible. Este es la forma adecuada de que el sistema electrónico que regula el ABS actúe de la forma más eficaz posible y evite el bloqueo de ruedas. El ordenador del sistema regula la presión ejercida por si mismo, en base a unos valores establecidos, para conseguir la optimización de la frenada.
Para finalizar un video comparativo de los dos tipos de frenos
Mantenimiento
del sistema de freno
CLIC AQUÍ !(Hoja práctica de www.elfmoto.es)
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